Magia, Religión y Ciencia
‘Cualquier tecnología suficientemente avanzada no se puede distinguir de la magia’.
Arthur C. Clarke
Sir James George Frazer (1854–1941) fue un antropólogo escocés de la academia en Helensburgh, Dumbarton, atendió Glasgow University y fue asociado de Cambridge. En 1907 fue designado profesor de Antropología Social en Liverpool, para luego regresar a Cambridge hasta el final de sus días.
Frazer realizó estudios sobre los relatos de antiguas civilizaciones de distintas partes del mundo y evaluó de donde provenían las creencias de estos sobre temas como la vida, la muerte, la inmortalidad, creación del mundo y demás. Siempre tuvo presente las enseñanzas de Platón y los principios Herméticos.
Definió que el avance de las civilizaciones se da transitando tres etapas o ciclos, en los cuales Frazer define que el concepto principal que maneja cada etapa son la Magia, la Religión y la Ciencia. Fue el autor del libro The Golden Bough – The Study of Magic and Religion (La Rama Dorada – El Estudio de Magia y Religion) publicado en su primera edición en 1890 el cual se continuó imprimiendo por casi 40 años hasta 1937.
Es interesante ubicarse en el tiempo que esto fue escrito ya que nos tenemos que remontar al año 1890 cuando la primera edición fue publicada, donde en ese periodo la ciencia recién estaba comenzando a tener su peso en el día a día de la sociedad, y la religión era la que tenía mayor peso ya que esta definía o regulaba los conceptos generales que afectaban a la sociedad en general.
Si nos remontamos a la antigüedad, tanto la astrología como otros métodos de análisis del movimiento de las energías personales o generales, se definían dentro de la categoría de la “Magia”.
A esto le siguió la etapa o ciclo de la “Religión” (siempre hablando de Occidente) donde el clero definía las reglas de lo que era o podía ser y lo que no, y todo lo que estuviera fuera de esta regla se consideraba prohibido o en contra de la doctrina religiosa. No hay que entrar en el detalle de lo que fue la inquisición o las prohibiciones que se aplicaron socialmente, aplicando castigos con hasta de pena de muerte a los transgresores. En esta etapa, tanto la astrología, como otros métodos de “evaluación” de las fuerzas que nos rodean e interactuamos a diario, pasaron a ser ocultas, al plano ilegal o de la charlatanería.
Actualmente nos encontramos en la etapa gobernada por la Ciencia, en la cual todo y absolutamente todo, para ser aceptado, tiene que pasar por el riguroso proceso de prueba científica, y todo aquello que no califique con esta premisa, si bien no está prohibido, se lo deja de lado como no existente o inexplicable. Lo no aceptado por la ciencia simplemente es considerado “new age”, conocimiento alternativo no verificado, o solo una creencia.
Lo interesante de lo que está sucediendo a través de la evolución de la mecánica y física cuántica, es que los principios y teorías científicas originales cambiaron. Existe la lucha interna dentro de la ciencia, donde todavía la línea “tradicional” de la ciencia resiste o mira de reojo, esta nueva corriente.
Se están cambiando conceptos básicos en la ciencia y se comienza a aceptar que el funcionamiento de las cosas (incluido el cuerpo humano) se basa en otros conceptos completamente diferentes a los anteriores.
La ampliación del conocimiento del impacto que las distintas energías tienen, lo que contiene el ADN, descubierto hace solo veinte años atrás, el funcionamiento de las células, las células madre, el efecto de los sonidos en el medio ambiente y en el ser humano, y tantas otras cosas, están llevando a replantear los principios básicos conocidos por la ciencia tradicional.
De la misma forma que en la ciencia existen al momento dos corrientes como se mencionó anteriormente, la astrología está entrando en similar análisis. La visión tradicional trata los conocimientos como algo separado del plano donde nos encontramos, mientras que la nueva tendencia basada en nueva información científica disponible suma, al conocimiento ancestral los nuevos mecanismos descubiertos por la ciencia, que brinda una explicación a lo que la astrología enuncia.
Digamos que es un proceso similar al que sucedió con la ciencia con el descubrimiento del ADN y las implicancias que eso tuvo en la biología y está teniendo en la medicina en general.
Todo es movimiento (vibración), nada es estático (concepto de la física cuántica), nada está escrito en piedra y todo depende del grado de consciencia con lo que se lo maneje.
La consciencia tiene el poder de cambiar las cosas y la astrología marca el camino energético que la persona transita siempre bajo su control a través del uso del libre albedrio. Solo se puede llegar a esto con el auto análisis, el auto desarrollo y para esto la astrología brinda las herramientas para lograrlo, comenzando con la carta natal.
Plutón saliendo del signo de Capricornio y entrando en el signo de Acuario nos está anunciando la nueva etapa en el desarrollo de la civilización como lo anticipo James Frazer, que, si bien fue denominada magia a fines del 1800s, ahora sabemos que esta no es ni más ni menos, que el uso aplicado de los desarrollos tecnológicos a la elevación de la consciencia global. Esto puede permitir a las personas el manejo personal de sus energías y frecuencias, que, para el no evolucionado, podrá verse como el uso de la magia.
Hace mucho tiempo atrás, tanto James Frazer como Arthur C. Clark anunciaron esta nueva etapa en la cual estamos entrando.





