El Arte de Vivir

¿Que vino primero el huevo o la gallina? Esta pregunta que parece una tontera encierra muchos misterios que tranquilamente podrían aclarar las influencias de la carta natal en nuestra vida.
Si bien algunos creen en la evolución y todo comenzó con el ‘Big-Bang’ y la vida de microorganismos en el agua, que en algún momento se arrastraron a la orilla, para luego evolucionar y crecer patas para poder moverse en la tierra, y de ese proceso un día llegamos nosotros; siendo para otros la creencia de que fuimos ‘creados’. En ninguna de las dos hipótesis queda claro si lo que se creo primero fue el huevo o la gallina.
Para nada vamos a tratar de dilucidar eso ahora, pero si vamos a utilizar esa relación del huevo y la gallina para tratar de explicar la carta natal y su manifestación en nuestra vida.

Tomemos el ejemplo de una carta natal que tiene planetas y aspectos complicados en su casa III. La casa III se relaciona con los familiares cercanos como hermanos, tíos, primos, los vecinos, con los viajes cortos y la comunicación para resumir el alcance de esta casa.

Mas allá del aspecto natal, durante la vida habrá tránsitos que impacten esos planetas en la casa III, activando las energías que los aspectos producen. Consideremos una conjunción, cuadratura o una oposición que por lo general activan energías de choque.

La pregunta que nos debemos hacer es si las personas que nos rodean son las que generan los conflictos o problemas en ese momento, o la otra posibilidad, que como nosotros somos los que tenemos ese aspecto natal sumado a los tránsitos, somos los que estamos emitiendo esa energía, haciendo que los demás la ‘canalicen’ y la representen con nosotros.
Como se puede ver estamos como el huevo y la gallina. Cual va primero.

Nuestra reacción desde el ego será que los otros son los que están creándonos un problema, pero rara vez nos ponemos a pensar que coincidentemente, nosotros somos los que tenemos esos aspectos natales y esos tránsitos.

Si pudiéramos abrir nuestra mente y racionalizar las cosas fuera de nuestras estructuras de creencias formadas y nos pusiéramos desde el punto del ‘observador’, lograríamos comprender que los demás solo están cumpliendo un roll actoral, siguiendo un guion que concuerda con nuestros aspectos astrológicos.

No es fácil desprenderse de todas nuestras creencias y condicionamientos, pero con trabajo y constancia, ese chaleco de fuerza que nos maniata e impide evolucionar se pueden modificar.
A medida que vamos comprendiendo como funciona el universo y nosotros dentro de él, podremos ver que tanto los demás como nosotros, somos ‘actores’ dentro de una gran obra que es muy compleja, que se llama ‘vida en la tercera dimensión’.

La próxima vez que estés pasando por un periodo complicado en tu vida, mira tu carta natal y los tránsitos planetarios, y pueda te sorprendas por las coincidencias que vas a encontrar entre estos y los acontecimientos que estas experimentando.

El arte de vivir se resume en tomar la vida como una obra de la cual somos participes, pero comprendiendo que tenemos una parte para ‘actuar’ y que cuanto mejor la ‘actuemos’ en lugar de sufrirla, mejor la llevaremos adelante. En cada obra hay ángeles y demonios, salvadores y villanos y es así, precisamente porque esta dualidad crea la dinámica y el movimiento que es la vida. Las películas y obras teatrales siempre tienen estos componentes, nuestra vida no es diferente.

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